Tensión en la frontera entre Bolivia y Argentina por controles, contrabando y medidas unilaterales
La frontera entre Bolivia y Argentina atraviesa un momento de creciente tensión debido al endurecimiento de los controles fronterizos, el aumento del contrabando, el narcotráfico y recientes decisiones unilaterales por parte del gobierno argentino que han generado preocupación en el país vecino.
En los últimos meses, Bolivia ha reforzado la presencia militar en zonas limítrofes como Villazón y Bermejo, con el objetivo de frenar la salida ilegal de alimentos, combustibles y garrafas de gas hacia Argentina, una práctica que afecta el abastecimiento interno y agrava la inflación.
Simultáneamente, Argentina ha implementado el llamado “Plan Güemes” en la provincia de Salta, lo que implicó el despliegue de efectivos de Gendarmería Nacional, Policía Federal y Prefectura Naval en puntos clave como Aguas Blancas y Orán. Esta estrategia busca combatir el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando que, según las autoridades argentinas, se ha incrementado considerablemente en la región.
Uno de los hechos que más controversia ha generado fue el anuncio del gobierno de Javier Milei de construir una cerca de alambre de 200 metros en Aguas Blancas para frenar los pasos ilegales. La decisión fue tomada de manera unilateral, sin consultar previamente a Bolivia, lo que provocó una respuesta inmediata del gobierno de Luis Arce, que solicitó diálogo bilateral para evitar acciones que afecten la relación entre ambos países.
En medio del clima de tensión, también se han registrado enfrentamientos entre fuerzas de seguridad argentinas y ciudadanos bolivianos, con varios heridos y detenidos, principalmente en zonas de paso informal.
Además, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina reforzó los controles fitosanitarios tras la aparición de casos de gripe aviar en el departamento boliviano de Cochabamba, lo que podría complicar aún más el flujo fronterizo de productos.
Autoridades de ambos países han manifestado su disposición al diálogo, aunque hasta el momento no se ha confirmado una reunión bilateral para tratar estos temas de manera formal.

